Instrucciones para abrazar el aire
Dramaturgia: Arístides Vargas
Elenco: Charo Francés y Arístides Vargas.
Música: Grupo Malayerba
Vestuario: Grupo Malayerba
Luces: Gerson Guerra
Escenografía: Rafael Trelles
Realización de casitas: Juan Fernando
Fotos: Elena Vargas
Dirección: Charo Francés, Gerson Guerra, Arístides Vargas
Duración: 80 minutos.
Para público adulto.


La obra cuenta la historia de dos ancianos que inician un imposible: viajar hacia
una casa que existió hace 37 años. Ella es una mujer que se está quedando ciega
y eso le hace ver la realidad de una manera diferente. Atraviesa la ciudad para
llegar a la casa y el espacio de la ciudad es un espacio atemporal. Él es músico y
debe hacer un rodeo para llegar a la casa, no está en condiciones emocionales
para ir directamente.
En la casa, dos cocineros realizan una actividad transgresora o lo que se puede
entender como tal: hacen conejos al escabeche, son un tanto inocentes y de una
comicidad salvaje y caótica, como si intentaran que la risa los salvara del destino
trágico que les aguarda. Uno de ellos guarda un secreto acerca de algo que se
esconde tras el muro del fondo de la casa. En el patio también están, aunque
no las veamos, una muchacha haciendo milanesas y una niña jugando bajo un
limonero. El tercer espacio, es el de los vecinos que viven frente a la casa de los
cocineros y que los espían por la ventana, conservadores y temerosos, deciden
entrar en la casa para ver “más de cerca”, las actividades ilícitas de estos, porque
según ellos, hacer conejos al escabeche no es una actividad “normal”.
Los seis personajes confluyen en la casa que guarda un secreto en el muro del
fondo, justo cuando se propaga una gran violencia que viene de afuera. Cada
personaje ve a los otros pero siente que no puede ser visto, es decir, que no
pueden hacer nada para corregir el destino de los otros, la agresión a la casa
se precipita, los cocineros narran los estragos de la violencia, los vecinos están
anulados por el miedo; los ancianos buscan a la niña que estaba en aquella casa
y que es la nieta desaparecida hace treinta y cinco años. Todo adquiere un tono
irreal, las temporalidades se mezclan, la historia se ralentiza hasta alcanzar la
no progresión, todas las temporalidades son una: la de una abuela buscando a
su nieta, la de unos cocineros guardando un secreto, la de unos vecinos llenos
de miedo por una realidad que no comprenden, la de los agresores que solo se
manifiesta a través de la violencia que propaga.
Todo se vuelve presente incesante y la niña sigue jugando al lado del limonero, en
aquella casa de la calle 30, en La Plata.
Instrucciones para abrazar el aire está basada en los trágicos hechos que
acontecieron en una casa de la ciudad de La Plata, en Argentina, en 1976, donde
fueron asesinados varios jóvenes militantes de la organización Montoneros, y
raptada una niña, Clara Anahí Mariani, por represores que no tenían reparo en
asesinar, torturar, encarcelar.
Estos tristes acontecimientos se relacionan con Chicha Mariani, una de las
fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo. Chicha habló con nosotros durante
algunas tardes, en su casa en La Plata. Lo que queda de esas conversaciones
es esta obra, y una inmensa admiración por la búsqueda de la nieta robada,
búsqueda ética por la justicia, también raptada en una época oscura de una
Argentina que no se debe olvidar.