Hojas de papel volando

Creado a partir del libro homónimo de poesía de Patricia Ariza
Actriz: Roxana Pineda
Diseños de escenografía y vestuario, dramaturgia y puesta en escena: Roxana Pineda
Asistente de dirección y diseños de luces: Joel Sáez
Técnico de sonido: Alejandro Marrero
Técnico de Luces: Alexis González
Tramoya: Léster Pérez

Duración: 60 minutos.
Para público adulto.
Hojas de papel volando es el resultado de mi encuentro particular con el mundo poético de Patricia Ariza. Conozco la vida de Patricia, he vivido y sufrido con ella algunos pasajes de esa vida. Quizás por eso no he podido hacer un recital tranquilo, sosegado, donde las palabras cayeran como agua de manantial; tal era mi sueño. Lo que he logrado construir es también el reflejo de mis diálogos con ella y con su realidad. Es también el latido de mi compromiso con su biografía, con su historia, y con su país. Aquí están, soterrados, muchos hilos que entrelazan nuestras vidas, miradas que tienen que permanecer ocultas, sentimientos que no van a repetirse en ningún sitio, dolores que hay que acallar o recordar en voz muy baja. Y también días de fiesta, risas cómplices, añoranzas, ideas compartidas. Por eso no pudo ser un recital tranquilo como yo soñaba.
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Todavía no conozco bien el rostro de este espectáculo. Todavía se me aparece como algo extraño. Lo que conozco bien es todo lo que está escondido en el subsuelo de su imagen visible, un nexo que me impulsa a sostenerlo con esa energía que quiero contener y se desborda.
Había escuchado decir a Patricia que su vida estaba atravesada por tres espacios importantes: el teatro, el feminismo, y la política. La he acompañado en esos tres espacios muchas veces, y quise que este trabajo atravesara también por medio de su poesía, esos tres territorios. El teatro, entonces, no podía faltar. El proceso de selección de lo que iba a “decir” era complejo porque tenía que ser abarcador y sintético al mismo tiempo. Abarcador para no dejar fuera ninguno de esos impulsos que yo sé son para ella esenciales, y sintético porque la escena obliga y hay un tiempo escénico que uno tiene que tener en cuenta para que la atención y la tensión no mueran.
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Hojas de papel volando es en verdad mi regalo para Patricia Ariza. Todo el tiempo he tenido su imagen a mi lado; le he consultado algunos detalles, pero ella ha estado ajena a lo que mi proceso arroja. Mi debate ha sido sobre todo proteger la imagen de Patricia en el espectáculo, no maquillar los detalles que me la recuerdan ni los objetos o los sonidos que asocio con su realidad y su país.