El Ciervo Encantado (Cuba)

Fundado el 20 de octubre de 1996, Día de la Cultura Cubana, El Ciervo Encantado surge a partir de una intensa y sui géneris experiencia pedagógica desarrollada por la actriz y directora Nelda Castillo en el Instituto Superior de Arte, de Cuba.
Preocupados por esclarecer los móviles que a lo largo de nuestra historia han articulado el proceder social del cubano, los jóvenes actores abrazaron la idea de una investigación que les devolviera la imagen --génesis y devenir-- de la Isla desde una vivencia personal.
Así, a partir de la constante indagación en las potencialidades psicofísicas del actor, el grupo ha intentado develar las zonas oscuras del alma cubana; lo cual ha permitido la conformación de un lenguaje propio, caracterizado por el marcado interés en el dominio del entrenamiento actoral. Entrenamiento que propicia la metamorfosis del actor en un cuerpo canal --“cuerpo soñado”-- a través del cual se expresan ancestros y seres desconocidos que son parte del mapa genético del intérprete y del inconsciente colectivo de la nación.
Sus espectáculos se destacan por la exploración en el universo visual y sonoro de la puesta en escena así como por la utilización de fuentes literarias, históricas, plásticas, musicales y danzarias en pos de un lenguaje artístico novedoso no solo en su expresión formal sino también desde el punto de vista de los contenidos.
En este sentido son relevantes las pesquisas desarrolladas en torno a la obra de importantes autores cubanos como Esteban Borrero, Virgilio Piñera, Fernando Ortíz, así como Severo Sarduy, Reinaldo Arenas y Guillermo Cabrera Infante, quienes han desarrollado la mayor parte de su obra fuera de la isla. De ahí que la vocación experimental de El Ciervo Encantado está dirigida a explorar en los márgenes de la identidad cultural cubana, vista en toda la riqueza y complejidad que la signa.
Ubicado dentro de las propuestas más interesantes de la vanguardia teatral cubana, el grupo ha realizado temporadas y giras con sus espectáculos, los cuales han merecido el aplauso de diversos públicos. Ha recibido importantes reconocimientos, entre ellos, el Premio “La Avellaneda” de Puesta en Escena, otorgado por el Festival de Camagüey 2002, y varios premios Villanueva de la Crítica a los espectáculos más significativos del año.